Recuerdos de Calamocha

Recuerdos de Calamocha

viernes, 19 de diciembre de 2014

El retrato, el recuerdo más antiguo.

Feliz Navidad …

De cómo van y viene y de pronto surgen los recuerdos olvidados, las preguntas, el querer saber quién somos. Una tarde, en apariencia, cualquiera entre deberes, fotografías y libros.

Venga, cállate y apunta el ejercicio, debes multiplicar, mil-huit-cents noranta-huit per zero coma dos zero, quatre.

Sí, pero una cosa,… en esa fecha, había vivo alguien de la familia. Bueno, vivo sí, me refiero, que hayamos conocido, y sea antepasado nuestro.


Pues claro, ¿cómo si no íbamos a estar nosotros aquí? Al menos hay constancia fotográfica, del abuelo de tu abuela y también de uno de mis bisabuelos y así mismo de uno de tus tatarabuelos. En realidad todos eran la misma persona, y esta retratado, fotografiado en lo que es la foto más antigua que tenemos de un familiar. Luego, cuando acabes la multiplicación, y la hagas bien,  lo cual me parece poco probable, la busco.

Ve buscándola…. Ya está hecha y bien.



Se llamaba José y había nacido en Torrijo del Campo, en Teruel, sus padres eran de un pueblecito que se llama Odón junto a la Laguna de Gallocanta, cerca de allí también, y al cual algún día iremos y se llamaban, Francisco Meléndez, sin duda el apellido más bonito del mundo, Marco de segundo y Gaspara Sánchez, sin más apellidos.

Ellos, los de Odón eran unos de mis tatarabuelos, tuyos, ya no sé cómo se diría, lo buscaremos en el diccionario de María Moliner, que se dejaron en casa un año olvidado los Reyes Magos. O tal vez lo encontremos en las primeras páginas de Fortuna y Jacinta, de Don Benito Pérez Galdós quien para explicar el comportamiento de alguno de sus personajes se remontase tan atrás como tu hoy. Si no lo sabe él, no lo sabe nadie.

Piensa que junto a estos, en aquellos años, había otras muchas personas, todas parientes nuestros, a caballo entre esta tierra de Teruel de la que te hablo, la Castilla que linda con Teruel, la misma Francia y Andalucía, eso que se sepa, luego vete a saber quién más. Todos ellos, junto con algún que otro antepasado de origen desconocido, te hablo de aquellos niños que dejaban abandonados en la inclusa, es decir, en los conventos de padres por tanto igualmente desconocidos, y de los cuales, también hay en la familia.

Por aquella fecha de la que preguntas, nuestro familiar más lejano conocido, a quien puedes ver en la fotografía, tendría algo menos de treinta años por decir algo, y había vuelto de Cuba, allá en América al otro lado del mar. Cuba entonces era parte de España, y fue el lugar donde hizo la mili como soldado y tal vez la guerra, ya nadie lo recuerda,  había vuelto vivo, vuelto para contarlo.

Seria largo de explicártelo ahora, pero a la mili en aquellos años, a la guerra,… como casi siempre ha sido, solo iban los pobres, así que volver debió ser una suerte inmensa. Gracias a dios, o al gorro, el kepis, que le trajo suerte y pudo volver, para que todos nosotros estemos aquí.

Supongo que cuando en su igualmente pobre casa se supo que marchaba a Cuba, aún se dio gracias a dios y se pensó, podía haber sido peor, podía haber sido a Filipinas, que también era España y estaba en Asia, lejos, lejos, lejos y terminar siendo un héroe de los últimos de Filipinas, ya te contare la historia otro día, o te pondré la película, pero olvídate, en la familia no hay héroes…o  haber marchado a África, a pasar las de Viance en Marruecos. Tuvo suerte.

Y en esa foto que ves, y que parece un abuelo, tenía casi la misma edad que yo tengo ahora, murió en torno a 1920 con apenas cincuenta años.  Entonces los fotógrafos iban de pueblo en pueblo retratando a la gente, y la gente dejaba de comer por pagar una foto, juntaban cuatro reales por poder pagar y así se hacían una retrato, probablemente el único de toda su vida, gracias, a que dejase de comer uno o dos días, gracias a eso lo conocemos.

Y en la foto se ve, no solo su cara, sino también su alma, las personas de entonces no engañaban a nadie, salían en las fotografías tal cual eran. Cuentan de él, que era la persona más buena del mundo, y que se fue a Cuba con boina y volvió con el gorrito militar con el que le ves en la foto, y que se llama kepis, y que ya nunca se lo quito, que de puro viejo se le rompía y ya solo se lo ponía para las grandes ocasiones como la del retrato que nos dejó. Cuentan que con él, lo enterraron, allá en la tierra más bonita del mundo, en Torrijo. ¿De qué murió?, de viejo aunque no lo creas, de trabajar día y noche solo para poder comer, de agotamiento, a la edad que yo tengo ahora…

De los Años de la Cazalla. La mili en Cuba.


PD De lo escrito, de lo recordado, de aquella multiplicación a hoy han pasado un par de años, tal vez más. Incluso, lo que parecía imposible se ha hecho realidad, ha aparecido una fotografía aún más antigua, en concreto del siglo XIX.

 Es el retrato de un militar escribiendo una carta a casa. No sabía escribir, pero eso es lo de menos. Es una pose, como tantas otras. Muy probablemente sea él, o quien luego sería su cosuegro, otro de mis tatarabuelos, también soldado en Cuba, sus hijos, nuestros abuelos, igualmente no sabía escribir y juntaban letras en los reversos de las fotografías. “Aguelo mama” Papa de mama”.

Ya todo se confunde. Da la impresión de que un buen día, hace muchísimos años, el futuro de Cuba dependía de un puñado de pobres soldados, todos ellos de Torrijo,

¿Y cómo un pueblo tan pequeño, que mi Tia Nati siempre recordaba como el más bonito del mundo, iba a poder defender una isla, tan grande, y casi tan bonita como aquella tierra donde hoy descansa uno de tus tatarabuelos?

FELIZ NAVIDAD Y PROSPERO 2015 PARA TODOS LOS CALAMOCHINOS DEL MUNDO


Calamocha, Soria, Palma Mallorca, Buenos Aires, Girona, Madird, Barcelona, Castellón, Zaragoza, Navarrete, Faura, Valencia, Francia… Continuará. 



FELICITACION: 

JOSE LUIS SANCHO PAMPLONA


Viernes 19 de diciembre de 2014, nueve de la noche, cuando la Garita del Jiloca en el Puente Romano marca cero grados. Llega la Navidad.