lunes, 19 de enero de 2026

Crónica de la Villa de Calamocha Año 2025 Por GROK IA

 

Calamocha, la capital del Jiloca, cerró el año 2025 consolidada como uno de los municipios más dinámicos del sur de Aragón, con cerca de 4.500 habitantes y una vitalidad que combina tradición, ferias potentes y una vida cultural y festiva muy activa. Invierno y primavera: Preparativos y ferias temáticas

El año comenzó con fuerza en el Recinto Ferial, que alcanzó una ocupación del 40% los fines de semana durante todo 2025 (unos 20 fines de semana ocupados).

La XXIII edición de CAPTUR (Feria de Caza, Pesca y Turismo Rural), celebrada los días 8 y 9 de marzo, volvió a ser un éxito rotundo, consolidándose como referencia nacional en el sector con más de 2.000 m² de exposición y actividades al aire libre.

En mayo se aprobaron los presupuestos municipales para 2025, que tras varias modificaciones y ampliaciones alcanzaron los 7,3 millones de euros (partiendo de un inicial de ~5,4M). El equipo de gobierno del PSOE (con Manuel Rando como alcalde) logró sacar adelante las cuentas con la abstención de Teruel Existe y el voto en contra de PP y PAR. Destacó la congelación de tasas e impuestos locales por décimo año consecutivo.

Verano: Las grandes fiestas patronales El corazón del año latió entre el 14 y el 24 de agosto con las Fiestas de Nuestra Señora de la Asunción y San Roque 2025, las más esperadas por los calamochinos.

El cronista oficial Jesús Manuel Lechón Meléndez fue nombrado Mantenedor de las fiestas, y su discurso (ya clásico en la villa) volvió a emocionar.

Las calles se llenaron de procesiones con dichos al santo, bailes, verbenas, comida popular de la vaca en el puente romano (a cargo de la Peña La Unión), conciertos, encierros y actos religiosos amenizados por la Coral Calamocha-Jiloca y la Agrupación Musical Jiloca. La tradición se mantuvo fuerte, aunque algunos observadores señalaron que los dichos en la procesión de San Roque siguen evolucionando hacia el recuerdo a los difuntos, más que hacia la crítica festiva de antaño.



Otoño: Ferias y proyectos

Octubre trajo la ExpoCalamocha 2025 (31 de octubre – 2 de noviembre), la feria multisectorial más emblemática de la provincia, en su 42ª edición. Más ayudas económicas que el año anterior y un ambiente muy comercial, con tren turístico por las calles y exposición de maquinaria agrícola.

Otros hitos y ambiente general del año: El Ayuntamiento siguió impulsando proyectos de eficiencia energética (planta solar de autoconsumo) y colaboraciones con asociaciones (más de 50 entidades recibieron ayudas).

La vida cultural no paró: teatro en el Auditorio, actividades navideñas muy completas (ya preparadas desde finales de año), y una programación estable en Radio Calamocha y Calamocha TV.

En el deporte, el CF Calamocha tuvo una temporada digna, llegando incluso a disputar fases finales de copa regional.

El año dejó también algún episodio de tensión política: a finales de noviembre, el Juzgado admitió a trámite una denuncia de Teruel Existe contra el alcalde por presunta prevaricación y malversación relacionada con contratos de publicidad y otros pagos (asunto pendiente de resolución).

En resumen, 2025 fue un año de continuidad y fortaleza para Calamocha: ferias consolidadas, fiestas vibrantes, gestión municipal seria (aunque no exenta de polémica) y una comunidad que sigue mirando al futuro sin perder de vista su puente romano, su Jiloca y su esencia de pueblo grande del interior aragonés.

Como diría el propio cronista oficial Lechón: la fiesta y la alegría no decaen en esta villa. Y así seguimos, con optimismo, camino del 2026.

¡Viva Calamocha!

 

jueves, 15 de enero de 2026

Puente Ratero

En el día de ayer 14 de enero de 2026 comenzaron las obras para la construcción del nuevo Puente Ratero


A la carretera de Morata, la más bonita del País del Jiloca finalmente le ha llegado su turno, dos carriles, arcén; un puente nuevo Puente Ratero ancho y seguro sobre el hermano pobre del Puente Romano. El Ratero, puerto del Rabal sin habaneras. Idealizado por los recuerdos, una sombra de lo que fue.

 A que debe su nombre: 

Si no recuerdo mal... El puente se debió construir hacia el año 1915... La estación "vieja" se inauguró hacia 1903... Tiro de la "tradición oral" (bisabuelo Pedro, "segundo nazareno" de la familia) ...

La estrategia debió consistir en colocar en el puente varios "monigotes" que obligaron al autobús a parar... Entonces apareció una persona armada, debió llevarse las pertenencias de los viajeros que iban a la estación... De ahí el "mote" que puede invitar a la confusión... 

Pepe Tomas Cuellar

 

 


El Puente Ratero, pintado por J. Catalan año 1981


Un recuerdo:


Dejando aparte el que en aquellos tiempos no había nada que estuviera permitido, ni siquiera bañarse, nuestros mayores tenían muchas razones para estar preocupados por los muchos peligros que corríamos, debido principalmente a nuestras imprudencias como, por ejemplo, no respetar jamás el tiempo necesario para hacer la digestión, sin tener en cuenta la frialdad extrema de aquellas aguas que provenían de manantiales situados dentro mismo del cauce de mi amado río Jiloca: éste era un puro manantial.

 

Otro ejemplo de mi inconsciencia por aquellos días era el de ¡pasar corriendo por encima del pretil del Puente Ratero!, pero no una, sino varias veces seguidas. Cuando lo pienso se me pone la carne de gallina, pues una caída desde tal altura hubiera sido fatal

 

El rio madre (Extracto). Don Alfredo Catalan Menadas El Comarcal del Jiloca Mayo de 2014

 

Yo nunca me atreví a tanto y hasta apartaba la vista cuando otros muchos lo atravesaban, a lo más que llegue fue a sentarme sobre sus primeras piedras con los amigos a charrar y ver la vida pasar, mientras alguno fantaseaba con hacer lo propio pero montado en la bicicleta, aquellas primeras bicis de anchas ruedas, las “motonetas”, bien invitaban a ello.

 


Calamocha octubre de 1910

 

El 9 de octubre de 1910 el Ayuntamiento de Calamocha daba luz verde a la construcción de un puente en el camino de Tornos. El alcalde era don Genaro Lucía.

 



Construido en el año 1915, en el momento en que se levanta la nueva carretera que enlazaría con la laguna de Gallocanta.

 

Se trata de un puente de sillería con un gran arco escarzano bajo el que pasa el río. Los tramos contiguos al arco son trapezoidales, actuando como contrafuertes del puente. Posee pretil también de sillería.

 

Fuente: BENEDICTO GIMENO, Emilio; Martín Domingo, Francisco. La Arquitectura del Agua en la Comarca del Jiloca. Inventario inédito, Centro de Estudios del Jiloca, Noviembre 2007

 

 


Años 90

 

Crónica de la Villa de Calamocha Año VI 2026                                              


Miércoles 14 de enero de 2026 (1.7ºC)


Manolo Rando INFORMACIÓN A LOS VECINOS

COMIENZAN LAS OBRAS DEL PUENTE RATERO EN LA CARRETERA A-1507, PROPIEDAD DEL GOBIERNO DE ARAGÓN

- Se han iniciado los trabajos previos a la nueva construcción del Puente Ratero en la travesía de la carretera A-1507 a su paso por Calamocha.

- Se ha licitado por emergencia y la UTE tienen 6 meses para la realización de la obra.

-El nuevo puente tendrá 7 m de calzada y 1+1 metro de aceras. Total 9 metros de anchura.

Radio Calamocha: Han empezado las obras del Puente Ratero de Calamocha.

Recordamos que se trata de una obra cifrada en casi 900.000 euros. Lo que se va a hacer es demoler el puente actual y construir uno nuevo, de 7 metros de anchura. Unos trabajos que durarán unos 6 meses.

 

jueves, 8 de enero de 2026

¡Ojalá todos los días fuesen San Roque!

 

Al acabar agosto y jopar a Castellón deje en el buzón de Paquito el cuadernillo con los Dichos que eche y el mozo, como a estas alturas ya no espera cartas de amor, tardo varios días en darse cuenta. Finalmente leyó, y a escape llamo y dijo: “Ahora te toca bajar del Olimpo, y volver a la tierra, a un segundo plano” recordándome el escrito que me dio para publicar en el Comarcal por Navidad. Dice así:

El primer baile de Paquito

Corría el año de 1974 y en la calle Escuelas, aun siendo San Roque, el calendario agrícola marcaba el día a día, muy a su pesar había que trabajar, y traer el último acarreo de la Retuerta.

Los vecinos, todos a una, con tan solo mirase se pusieron de acuerdo en tirar para adelante, como tantas veces hicieron y aun hacen, ayudándose sin esperar nada a cambio; Así las mujeres, el rancho prepararían para el día grande de la fiesta, a la hora de comer debían estar de vuelta en el Barrio. Además, querían ir a la plaza a ver el ganado y dar unos pases a Pujillos y al Telegrafista, “ese joven sí que sabe, viene de tierra torera” Habían llegado, no podían faltar, los valencianos, con sandias y un garrafón de agua para la paella.

Feliciano y Perico, junto a mi abuelo el Tío Paco El Cachorro, con su cojera de una noche como aquella, víspera de San Roque cuando en Calamocha las fiestas comenzaban con batallas de cohetes, aún por amanecer, preparaban el carro y los machos para salir y acarrear el último viaje de pipirigallo.

Al partir aun vieron por la esquina de Inocencio el Albardero llegar de fiesta a Pepe, el hijo de Pilar, mientras su hermano Paco le refunfuñaba. Y aún faltaban horas, cuando ya calentaba el sol para que revolviera la esquina y cerrara el Barrio Fermín el Negro con su madre barriendo la calle sonriente cascando con La Caminrealera y La Peregrina.

Paquito, el hijo de Máximo el Barbero y la Manuela, cantadora y bailadora, por fin se despertaba, se hacia el lavijo el gato, se quitaba las legañas y recordaba que iba a bailar en la procesión, su abuelo antes de marchar lo despertó y le dio las castañuelas con las que él bailo antes de aquel mal petardazo que lo dejo cojo de por vida. Su pareja debía ser Enrique, el hijo de La Miércolas, pero el valenciano a última hora se acoquino y Paquito fue a buscar a su fiel amigo Miguel El Talayero y con él bailo.



En el viejo trujal, detrás de casa, en la calle Ingenio la peña los Dayak aún no se había acostado, mayores que yo, me gustaba mirarlos, quería ser como ellos. Poco después lavaos y mudaos, muchos sin dormir llegaban a la plaza de la iglesia, esperando sonase el Bolero para bailar: Aquello me maravillaba.

A aquel primer baile siguieron otros muchos. Pasaron los años y ya de mayor en el trujal hizo su peña Paquito, sería en adelante la casa del Jipi Paquito, y sus juergas monumentales, las cenas garantizadas, la música de lo mejor, una bodega bien fresca y un buen fogón. Corazón del rabal, peña por el Santo Cristo y refugio al bajar de Santa Bárbara. Durante unos años fue la más bonita y Paquito y sus amigos se llevaron varios premios de la comisión de fiestas, entonces se llamaba Peña Los Wing. Allí se escuchaba la mejor música, la más actual, con la mejor cerveza y el mejor ponche, hecho en tinaja de barro días antes. Y con aquella receta Paquito y su peña ahora llamada Los Fiesteros del Rabal por fin este año, para el Santo Cristo ganaron el primer premio de ponches, ahora solo nos queda llevarnos el concurso de paellas.

¡Y que bien lo pasábamos en el Pichiclan! y en la Unión donde Paquito fue socio 33 años. A ellos con cariño, les dedico lo escrito. Sueño, conque todos los días sean San Roque y sueño con volvernos a ver. Feliz 2026 al pueblo de Calamocha y al Jiloca. Paz y amor

Paco Royo

 El Comarcal del Jiloca, 2 de enero de 2026

domingo, 28 de diciembre de 2025

El día que cerro el Minino


Principio:

 

Una mujer emprendedora y valiente para su época.


Año 1962


Como todos los días, Emilia cogía su capazo de comprar y bajaba desde el Arrabal a ver a su madre Antonia a la calle Hilarza en frente del casino.

 

Un día al subir a casa y pasar por la cantina del Pipero en las cuatro esquinas, Miguel Berbegal le llamo y le dijo:

 

·                Emilia, todos los días cuando te veo pasar pienso en ti, voy a dejar la cantina y tú eres la persona ideal para seguir con ella, eres muy viva y trabajadora…te conozco muy bien.

 

Emilia no se lo podía creer, se reía y a la vez le decía:

 

·                Tengo cuatro hijos, dos muy pequeños, de tres y un año.

 

Pero ella, emprendedora y valiente se fue pensando por el camino ¡La idea le gustaba!

 

Eran seis personas en casa, un sueldo y alguna perra que les quedaba en temporada de matar los tocinos.

 

Estaba contenta con la familia que habían formado, pero su inquietud era otra, la casa se le caía encima.

A su marido Miguel no le gustó la idea. El tenía su trabajo en Hernández y le dijo que no dejaría su puesto de trabajo, a la una salía de trabajar y la comida tenía que estar en la mesa.

 

Emilia siguió su intuición y dijo “Si” a la propuesta.

 

Los comienzos no fueron fáciles, cuatro hijos, sin agua corriente y mucha clientela. Emilia le había dado un cambio total a la cantina.

 

Fue así cuando Miguel el mayor de los hijos, fue para ellos el pilar mas importante de su vida, tenía su trabajo y les ayudaba en el bar todas las horas libres que podía.

 

Pasados unos años cambiaron de local, y hoy gracias a los tres esta el BAR MININO, de Antonio León Layunta, hijo menor del matrimonio.

 

 

Emilita León Layunta

 


Fotografía Carmen Taulés 2015

 

Publicado por la Asociación de Mujeres Santa María Mayor, en su revista “Cosas Nuestras” Numero 3 Año 2022.

 

Y fin:


Bar León El Minino


Ha llegado la hora esto se acaba como en la vida, todo tiene un principio y un final y lo que comenzaba en el año 1968 al mando de mis abuelos y cogiendo el relevo unos jovenzanos recién casados llamados Antonio y Loli, está llegando a su fin. Han pasado tantas cosas en estos años…mas de cuarenta años al lado de clientes que se han convertido en amigos y familia.

 

El sábado 27 (65 cumpleaños de Antonio) y el día 28 de diciembre (no es una inocentada) ultimo día, ponemos fin a tantos años dedicados a vosotros, tantos días que hemos disfrutado de cada pincho, cada ración, cada caña servida y botella de sidra (el gaitero) desescochada para todo el que se ha pasado por nuestro bar.

 

 


Fotografiar Antonio Sanchez Gamas "Cuky" 2019


“En 1979 el programa de fiestas, crónica de un pueblo, abogaba por La culminación de la Casa de la Cultura. Y decía: Que los lugares de reunión no sean los bares. Ahora estamos justo en el punto contrario, lo que pedimos, son bares”


Pregón de Fiestas 2025

 






En el medio rural el cierre de un bar, de una panadería, de una carnicería, de un pequeño negocio se ha convertido en un hecho tan habitual como triste.

 

Aquel profético programa de hace casi medio siglo se va cumpliendo, y nos vamos quedando sin lugares de reunión. Acudir cada semana a la presentación de un libro a la casa de la cultura desde luego que está muy bien, sabemos lo afortunados que somos y que en la villa la cultura nunca duerme, pero, seamos francos, está el mundo tan necesitado de leer como de beber y reír, ¡tenemos tanto que olvidar y de lo que huir! Tanto que contarnos…

 

” En Calamocha es más fácil ir al gimnasio que al bar” se oía en la plaza del Peirón el fin de semana posterior a las fiestas pasadas. Y razón no le faltaba. A ver como superamos tan colosal tragedia como se adivina en el cierre del Minino. Muchos de nosotros ya no estamos para ir a clases de educación física más allá del levantamiento de vidrio en barra fija que venimos haciendo a lo largo de toda nuestra vida no sabemos hacer otra cosa y lo mismo que nos vemos incapaces de aventurarnos en otro deporte por muy noble y sano que sea y larga vida que nos prometa nos vemos incapaces de iniciarnos ahora en el tan carente de elegancia como de glamour botellón por muy rabaleros que seamos

 

En fin, a ver ande la echamos…. y a ver qué hace la charanga el próximo 14 de agosto del 2026, confiemos en La Unión, algo discurrirá

 

Desde aquel día que me llevo mi abuelo Casimiro a principios de los setenta al 24 de agosto del presente año 2025

 

 

“En el día de hoy triste, cansado y abatido el Corazón del Rabal ha visto alcanzar la edad de jubilación al último de sus Bares. ¡Calamochinos! ¡El Minino, ha cerrado!

 

28 de diciembre de 2025 Festividad de los Santos Inocentes




jueves, 11 de diciembre de 2025

NOSTALGICO RECORDAR


A la espera de fecha para su presentación en una villa donde “la cultura nunca duerme” hoy venimos a reseñar una nueva publicación escrita por el “calamochino” don Fermin Ezpeleta. Autor infatigable, viene a completar su anterior publicación en torno a don Ricardo Mallén. Esta vez en su menos conocida faceta como cronista. ”Desde Calamocha. Obra periodística de Ricardo Mallén”

 

Ya recordado como docente en “El Maestro Ricardo Mallén” Aliaga 1892 Calamocha 1987 lugar este en el cual desarrollo la mayor parte de su vida profesional 1927-1958 El desentendimiento de los padres ha dejado a los maestros solos” (1957) Tras haber comenzado como maestro a los 15 años. Campos, Miravete de la Sierra, Alcotas (Manzanera), Aliaga, Moscardón y Tobed.


En 1959 se le concedió la Orden de Alfonso X El Sabio y don Amable Moragriega, en su faceta de cronista, contemporáneo del premiado diría de él: “Lo suyo fue una labor educativa del más alto significado cultural y social” Recibiría también el Premio Batallador en su primera edición poco antes de morir por parte de la siempre entrañable y atenta Peña La Unión. Culminación a toda una vida a la que quizás tan solo le falto haber sido reconocido como mantenedor de las fiestas. Méritos hizo para ello. De sobra conocido, el colegio lleva su nombre.


Llega la presente publicación a completar todo lo que por el momento sabemos de don Ricardo, hablándonos Fermin principalmente de un maestro cronista, como corresponsal que fue de Heraldo de Aragón y ocasionalmente del Diario Lucha.



Podremos leer sus primeros artículos, soberbios, de plena madurez a pesar de su juventud, en torno al magisterio y también a su pasión por el esperanto. “Si el idioma es el lazo que mejor une a los humanos, ¿por qué no se adopta un idioma único para todo el mundo?” (1935) Sin rehuir el escribir de política apostando por el lógico derecho del maestro a votar libremente, así como su también lógico deber de mantenerse al margen de aventuras políticas para con sus alumnos.


La lectura se torna una maravilla mayor ya con Calamocha como protagonista. Su larga vida y pasión por escribir hizo el resto, dejándonos al detalle la crónica de la villa que vivió. Fermín viene a otorgarle el titulo de Cronista con todo el merecimiento.


Una crónica halagadora, “Calamocha siempre lucha noblemente respetando personas y entidades que no comparten su punto de vista” (1930) donde el maestro sueña con ver a la villa convertida en una pequeña ciudad industrial, comercial y lugar de reposo de cara al incipiente turismo. Calamocha, tierra prometida de nuestros anhelos” La llegada de la luz, el agua corriente, el cemento en las calles. Una Calamocha culta, humana, no debe ignorarse que los animales son seres dotados de sensibilidad, sienten y sufren (1934) a propósito principalmente de las caballerías sustento de esa vida agrícola preocupada por traer nuevos cultivos, campesino al cual admira como “artista de la tierra” Y entre sus páginas los nombres de sus más humildes protagonistas que hoy harán las delicias de sus descendientes.


Tormentas, bodas, funerales, misas y sermones, calamochinos misacantanos, futbol, escuela, instituto, san Cristobal, feria de todos los santos, y por supuesto, su pasión: San Roque, donde año tras año pide cuidar de Dicheros y Bailadores “acortando” la procesión del 16 Más de medio siglo después la crónica de los pasados sanroques dice lo mismo, doy fe de ello. Sin duda, debió ser Mantenedor:Lo que puede mejorarse debe hacerse, aunque altere un poco la tradición, si se respeta su esencia”


Y quien es cronista de un lugar, también lo es de su tiempo En los medios rurales no hay luchas políticas de ideas, sino de personalismos” (1933) Vivimos a velocidades vertiginosas llenos de orgullo insensato. Nos odiamos inventando cada vez más poderosos medios de destrucción (1962)


Sin duda, seguimos necesitando de hombres como don Ricardo, sigamos sus pasos: Pasear, caminar sin prisa, con frecuentes paradas, dirigiendo una mirada y un saludo afectuoso con cuántos nos cruzamos


Publicado en El Comarcal del Jiloca, diciembre 2025

 

lunes, 8 de diciembre de 2025

La loma de los tanques

Leo, termino, La loma de los tanques de Juan Urquiza Viedma, escritor y militar de profesión, lo cual nos garantiza una lectura de acción y rigor a partes iguales, también de milicia y familia. 

 

Han sido tres tardes de sábado, de ardor guerrero, quienes aun guardamos las botas con las que  hicimos la mili, quienes gustamos de la vida militar, y aquellos apasionados de la literatura bélica, sin duda disfrutaran con una de esas historias reales, que mejor leer que vivir.

 

Obra coral, minuciosa, a veces lenta en su desarrollo, como la misma vida militar, la espera previa al paso ligero, a la acción y en medio la vida, muchas vidas, y entre ellas la de su mayor protagonista, don Mariano García Esteban, camino de aquel 5 de junio de 1923 cuando con su Compañía de Carros de Asalto, y al mando del carro n.º 9…

 

Merece la pena leer y recordarlo, conocer la vida del soldado

El protagonista nació en Báguena en 1894 y murió en Teruel en 1971 militar caballero laureado de San Fernando y Medalla Militar individual, llegando a alcanzar el empleo de General de Brigada




Teruel dio el nombre de Laureado García Esteban a una de sus calles, y en Báguena, le fue dedicada otra y levantado un busto en su plaza de la Iglesia 

 

Y la Compañía de Carros de la Academia de Infantería de Toledo adopto el nombre de “García Esteban”, como primer militar español que se hizo acreedor a la Cruz laureada combatiendo en unidades de carros de combate.