domingo, 28 de diciembre de 2025

El día que cerro el Minino


Principio:

 

Una mujer emprendedora y valiente para su época.


Año 1962


Como todos los días, Emilia cogía su capazo de comprar y bajaba desde el Arrabal a ver a su madre Antonia a la calle Hilarza en frente del casino.

 

Un día al subir a casa y pasar por la cantina del Pipero en las cuatro esquinas, Miguel Berbegal le llamo y le dijo:

 

·                Emilia, todos los días cuando te veo pasar pienso en ti, voy a dejar la cantina y tú eres la persona ideal para seguir con ella, eres muy viva y trabajadora…te conozco muy bien.

 

Emilia no se lo podía creer, se reía y a la vez le decía:

 

·                Tengo cuatro hijos, dos muy pequeños, de tres y un año.

 

Pero ella, emprendedora y valiente se fue pensando por el camino ¡La idea le gustaba!

 

Eran seis personas en casa, un sueldo y alguna perra que les quedaba en temporada de matar los tocinos.

 

Estaba contenta con la familia que habían formado, pero su inquietud era otra, la casa se le caía encima.

A su marido Miguel no le gustó la idea. El tenía su trabajo en Hernández y le dijo que no dejaría su puesto de trabajo, a la una salía de trabajar y la comida tenía que estar en la mesa.

 

Emilia siguió su intuición y dijo “Si” a la propuesta.

 

Los comienzos no fueron fáciles, cuatro hijos, sin agua corriente y mucha clientela. Emilia le había dado un cambio total a la cantina.

 

Fue así cuando Miguel el mayor de los hijos, fue para ellos el pilar mas importante de su vida, tenía su trabajo y les ayudaba en el bar todas las horas libres que podía.

 

Pasados unos años cambiaron de local, y hoy gracias a los tres esta el BAR MININO, de Antonio León Layunta, hijo menor del matrimonio.

 

 

Emilita León Layunta

 


Fotografía Carmen Taulés 2015

 

Publicado por la Asociación de Mujeres Santa María Mayor, en su revista “Cosas Nuestras” Numero 3 Año 2022.

 

Y fin:


Bar León El Minino


Ha llegado la hora esto se acaba como en la vida, todo tiene un principio y un final y lo que comenzaba en el año 1968 al mando de mis abuelos y cogiendo el relevo unos jovenzanos recién casados llamados Antonio y Loli, está llegando a su fin. Han pasado tantas cosas en estos años…mas de cuarenta años al lado de clientes que se han convertido en amigos y familia.

 

El sábado 27 (65 cumpleaños de Antonio) y el día 28 de diciembre (no es una inocentada) ultimo día, ponemos fin a tantos años dedicados a vosotros, tantos días que hemos disfrutado de cada pincho, cada ración, cada caña servida y botella de sidra (el gaitero) desescochada para todo el que se ha pasado por nuestro bar.

 

 


Fotografiar Antonio Sanchez Gamas "Cuky" 2019


“En 1979 el programa de fiestas, crónica de un pueblo, abogaba por La culminación de la Casa de la Cultura. Y decía: Que los lugares de reunión no sean los bares. Ahora estamos justo en el punto contrario, lo que pedimos, son bares”


Pregón de Fiestas 2025

 






En el medio rural el cierre de un bar, de una panadería, de una carnicería, de un pequeño negocio se ha convertido en un hecho tan habitual como triste.

 

Aquel profético programa de hace casi medio siglo se va cumpliendo, y nos vamos quedando sin lugares de reunión. Acudir cada semana a la presentación de un libro a la casa de la cultura desde luego que está muy bien, sabemos lo afortunados que somos y que en la villa la cultura nunca duerme, pero, seamos francos, está el mundo tan necesitado de leer como de beber y reír, ¡tenemos tanto que olvidar y de lo que huir! Tanto que contarnos…

 

” En Calamocha es más fácil ir al gimnasio que al bar” se oía en la plaza del Peirón el fin de semana posterior a las fiestas pasadas. Y razón no le faltaba. A ver como superamos tan colosal tragedia como se adivina en el cierre del Minino. Muchos de nosotros ya no estamos para ir a clases de educación física más allá del levantamiento de vidrio en barra fija que venimos haciendo a lo largo de toda nuestra vida no sabemos hacer otra cosa y lo mismo que nos vemos incapaces de aventurarnos en otro deporte por muy noble y sano que sea y larga vida que nos prometa nos vemos incapaces de iniciarnos ahora en el tan carente de elegancia como de glamour botellón por muy rabaleros que seamos

 

En fin, a ver ande la echamos…. y a ver qué hace la charanga el próximo 14 de agosto del 2026, confiemos en La Unión, algo discurrirá

 

Desde aquel día que me llevo mi abuelo Casimiro a principios de los setenta al 24 de agosto del presente año 2025

 

 

“En el día de hoy triste, cansado y abatido el Corazón del Rabal ha visto alcanzar la edad de jubilación al último de sus Bares. ¡Calamochinos! ¡El Minino, ha cerrado!

 

28 de diciembre de 2025 Festividad de los Santos Inocentes




jueves, 11 de diciembre de 2025

NOSTALGICO RECORDAR


A la espera de fecha para su presentación en una villa donde “la cultura nunca duerme” hoy venimos a reseñar una nueva publicación escrita por el “calamochino” don Fermin Ezpeleta. Autor infatigable, viene a completar su anterior publicación en torno a don Ricardo Mallén. Esta vez en su menos conocida faceta como cronista. ”Desde Calamocha. Obra periodística de Ricardo Mallén”

 

Ya recordado como docente en “El Maestro Ricardo Mallén” Aliaga 1892 Calamocha 1987 lugar este en el cual desarrollo la mayor parte de su vida profesional 1927-1958 El desentendimiento de los padres ha dejado a los maestros solos” (1957) Tras haber comenzado como maestro a los 15 años. Campos, Miravete de la Sierra, Alcotas (Manzanera), Aliaga, Moscardón y Tobed.


En 1959 se le concedió la Orden de Alfonso X El Sabio y don Amable Moragriega, en su faceta de cronista, contemporáneo del premiado diría de él: “Lo suyo fue una labor educativa del más alto significado cultural y social” Recibiría también el Premio Batallador en su primera edición poco antes de morir por parte de la siempre entrañable y atenta Peña La Unión. Culminación a toda una vida a la que quizás tan solo le falto haber sido reconocido como mantenedor de las fiestas. Méritos hizo para ello. De sobra conocido, el colegio lleva su nombre.


Llega la presente publicación a completar todo lo que por el momento sabemos de don Ricardo, hablándonos Fermin principalmente de un maestro cronista, como corresponsal que fue de Heraldo de Aragón y ocasionalmente del Diario Lucha.



Podremos leer sus primeros artículos, soberbios, de plena madurez a pesar de su juventud, en torno al magisterio y también a su pasión por el esperanto. “Si el idioma es el lazo que mejor une a los humanos, ¿por qué no se adopta un idioma único para todo el mundo?” (1935) Sin rehuir el escribir de política apostando por el lógico derecho del maestro a votar libremente, así como su también lógico deber de mantenerse al margen de aventuras políticas para con sus alumnos.


La lectura se torna una maravilla mayor ya con Calamocha como protagonista. Su larga vida y pasión por escribir hizo el resto, dejándonos al detalle la crónica de la villa que vivió. Fermín viene a otorgarle el titulo de Cronista con todo el merecimiento.


Una crónica halagadora, “Calamocha siempre lucha noblemente respetando personas y entidades que no comparten su punto de vista” (1930) donde el maestro sueña con ver a la villa convertida en una pequeña ciudad industrial, comercial y lugar de reposo de cara al incipiente turismo. Calamocha, tierra prometida de nuestros anhelos” La llegada de la luz, el agua corriente, el cemento en las calles. Una Calamocha culta, humana, no debe ignorarse que los animales son seres dotados de sensibilidad, sienten y sufren (1934) a propósito principalmente de las caballerías sustento de esa vida agrícola preocupada por traer nuevos cultivos, campesino al cual admira como “artista de la tierra” Y entre sus páginas los nombres de sus más humildes protagonistas que hoy harán las delicias de sus descendientes.


Tormentas, bodas, funerales, misas y sermones, calamochinos misacantanos, futbol, escuela, instituto, san Cristobal, feria de todos los santos, y por supuesto, su pasión: San Roque, donde año tras año pide cuidar de Dicheros y Bailadores “acortando” la procesión del 16 Más de medio siglo después la crónica de los pasados sanroques dice lo mismo, doy fe de ello. Sin duda, debió ser Mantenedor:Lo que puede mejorarse debe hacerse, aunque altere un poco la tradición, si se respeta su esencia”


Y quien es cronista de un lugar, también lo es de su tiempo En los medios rurales no hay luchas políticas de ideas, sino de personalismos” (1933) Vivimos a velocidades vertiginosas llenos de orgullo insensato. Nos odiamos inventando cada vez más poderosos medios de destrucción (1962)


Sin duda, seguimos necesitando de hombres como don Ricardo, sigamos sus pasos: Pasear, caminar sin prisa, con frecuentes paradas, dirigiendo una mirada y un saludo afectuoso con cuántos nos cruzamos


Publicado en El Comarcal del Jiloca, diciembre 2025

 

lunes, 8 de diciembre de 2025

La loma de los tanques

Leo, termino, La loma de los tanques de Juan Urquiza Viedma, escritor y militar de profesión, lo cual nos garantiza una lectura de acción y rigor a partes iguales, también de milicia y familia. 

 

Han sido tres tardes de sábado, de ardor guerrero, quienes aun guardamos las botas con las que  hicimos la mili, quienes gustamos de la vida militar, y aquellos apasionados de la literatura bélica, sin duda disfrutaran con una de esas historias reales, que mejor leer que vivir.

 

Obra coral, minuciosa, a veces lenta en su desarrollo, como la misma vida militar, la espera previa al paso ligero, a la acción y en medio la vida, muchas vidas, y entre ellas la de su mayor protagonista, don Mariano García Esteban, camino de aquel 5 de junio de 1923 cuando con su Compañía de Carros de Asalto, y al mando del carro n.º 9…

 

Merece la pena leer y recordarlo, conocer la vida del soldado

El protagonista nació en Báguena en 1894 y murió en Teruel en 1971 militar caballero laureado de San Fernando y Medalla Militar individual, llegando a alcanzar el empleo de General de Brigada




Teruel dio el nombre de Laureado García Esteban a una de sus calles, y en Báguena, le fue dedicada otra y levantado un busto en su plaza de la Iglesia 

 

Y la Compañía de Carros de la Academia de Infantería de Toledo adopto el nombre de “García Esteban”, como primer militar español que se hizo acreedor a la Cruz laureada combatiendo en unidades de carros de combate.