Recuerdos de Calamocha

Recuerdos de Calamocha

martes, 1 de mayo de 2018

Viaje al fin de Calamocha

"Os lo aseguro, buenas y pobres gentes, zancarrones, infelices, apaleados por la vida, deslomaos, siempre empapaos de sudor, os aviso, cuando a los grandes de este mundo les da por amaros, es que van a convertiros en carne de cañon... Es la señal...No falla. Por el afecto empiezan"
Viaje al fin de la noche. Louis-Ferdinand Céline 1932


Recuerda de vez en cuando mi padre al Tío Vitos y a su padre charrando de lo que traía el tiempo,nada bueno allá en el Peirón:

No padezcas por mí, Tío José, ni sufras, es cosa mía, los buenos calamochinos no pueden vivir sin mi, que se le va hacer, es así la cosa,le echare cojones. Ya sabes que tanto a ti como a mi nos sobran.No voy a ser menos que estos haraganes, los mismos que le echan ellos para ir a cazar, coño con los señoritos, con este tiempo, esta sorna y esta calorina, menudo bochorno ir a cazar, que pocas faenas que tienen, coño ninguna.

Me subiré en cuanto eche a clarear el día a la Cirujeda, redios todo son faenas, con los cantaros a medio llenar con agua del pozo y así a escape los llenare, que soy yo muy delicado y no quiero que por darle gusto a ellos me suban los calores y me tengáis que dar tierra, a medio llenar bastara por que con aquel chorro, no me voy a cascar yo allí toda la mañana de plantón con las faenas que tengo un domingo, que se jodan y ardan que dices tú, y mientras tanto que toque el cura a misa si no llego a la hora que ya sabe que faena tendre.
Iré, no queda más remedio que ir a por agua, se ve que otra faena no tengo, porque mañana quieren ir los señoritos los cojones, caciques de medio pelo, a cazar y comer a la casilla los socios al termino de Santa Barbará, por eso te digo que iré a por agua al punto la mañana haga el calor que haga casque un hielo que se hiele San Roque o una nevada de tres pares de cojones, no vaya a ser que mañana por los caminos, aunque estos madrugan poco, pero vete a saber, me vean darles gato por liebre, y me joden San Roque para cuatro días que quedan y luego bajare con los cantaros llenos, mas lo siento por burra que por mi, que ya esta mayor la pobre para ir con estas tonterías, y le jode el calor una barbaridad y repartiré el agua, y aun iré a misa, que sin mi ni unos ni otros puede vivir, que el día que yo falte no se que será de Calamocha, si te parece poco el trajín que llevare. Y luego, que cojones quieres que haga, pues iré a la casilla los socios a darles gusto a los hombres y subirles la comida, la burrica y yo, ya sin prisas y el día echao, a ver que puntería tienen con la solina que cascara…No me jodas, pudiendo estar a la fresca del rio
Mecagüen san dios, que no tengas ganas de verte, jodido como estas, que ni aun hablar puedes de la calor que hace, sin llover que había de caer un tronadon y llevarse en la caseta a todos estos cabrones y que con este tiempo tengan los cojones de irse a cazar, y a ti de darte pol culo con la burra, para arriba y la burra para abajo, y además tirar por agua, mándalos a hacer hostias, quédate en la cama…

Pero mi abuelo José que le daba la replica bien sabia que aquello era imposible, y que hasta dios estaba de la parte equivocada y no habría un tronadon de tres pares de cojones que se los llevase a todos cara la Rambla Rija
Entonces Valero que me quieres decir tu niño, qué mañana merendaremos conejo.
Pues eso, mañana a la tarde noche, Xaltacion, le daremos al conejo y se nos pasaran todos los males, pagaran los señoritos todo lo que nos hacen trabajar.




Los días de caza ya lo veías venir a media tarde, bajar de apacentar al rebaño de señoritos, y dejarlos sestear y se acercaba por allí por casa con la burrica y el serón, le daban una perra y dos conejos, no se podía ser mas miserable por semejante faena que les hacia, por subirles la comida y servirla, replegar, barrer y tirar a buscar los conejos y lo peor de todo aguantarlos y reírles las gracias, unos cabrones miserables vamos, decía el, que aquello no era pagado ni con todo el oro del mundo, aunque si por el vino y la carne no que le daban si no que el les sisaba, menos mal que me bebo el mejor vino que tienen y les saco el rancio con agua al segundo jarbe por mal de joderlos un poco y ver si revientan,…
¿Y como les ha ido la caza? preguntaba mi padre, y decía el Tío Valero, nada, venga a sentirse tiros a todas caras, los perros locos por todos lados, venga a salir conejos a troche y moche pero que matar, poco, con dos tragos no le dan ya ni a un tiro de machos, media docena escasa han cazao, todos se les escapaban y como me han de dar dos por la faena, nada que no les ha quedao ni para cenar, ni uno por cabeza se habrán podido repartir, que se jodan y se queden sin cenar, que no lo van a notar, nada que cuando se ponen a tirar tiros, me parece a mí que ven ya poco, y a los perros ya les tengo dicho, que primero voy yo y luego ellos, oye comen de mi mano aunque no sean mios…lo mismo que los señoritos sin darse cuenta.
Y ya veías al Tío Valero, que llevaba el serón con un trasfondo doble de los años del estraperlo que era un pozo sin fondo, mas bien apañado, daba gozo verlo, vamos que no se podía imaginar nadie que llevase nada. Y el con la burra en la puerta de casa y los ojos que le brillaban mas de la emoción de sisar que del vino que se había llevado puesto, venga a sacar conejos por todos lados,dos que le daban y que todos podían ver, y media docena que les quitaba y metía en el serón junto con la bota de vino a reventar de morapio. Porque a lo que los amos iban a buscar los conejos ya no los guipaban, el era mas rápido, mira, ahí hay uno, ese se ha jopao, aquel herido lo mismo y él Tio Vitos tiro que oía, y conejo que veía caer no se le olvidaba donde y no había perro que se atrevía a quitárselo si no le decía el que fuera a cogerlo y se lo llevase a uno u otro para distraelos,y por aquel barranco debe haber un par, no se le olvidaba donde veía caer uno ni cuantos caían…
Venga llama a la Xaltación vamos a espeletar un par de ellos y a merendar, pagan los señoritos… Joder si nos vieran, siendo como tienen escopeta. De todas formas no les quedan dientes para esta carne, tanto darle al arrope todos se les caen, favor les hacemos.
De Los Años de la Cazalla. Las cosas de los señoritos.




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