Recuerdos de Calamocha

Recuerdos de Calamocha

jueves, 1 de diciembre de 2016

La tierra quedará yerma

CALAMOCHA Y YO (VI)

YERMO I

LA tierra quedará yerma
En un año, tal vez dos
La tierra quedará yerma
Me provocan, que venda
No lo haré, no puedo, no es mía

La tierra se ha de trabajar
Aunque ella no quiera
Os la doy, les digo, pero no os la vendo
Si queréis sembrar hortal, ahí la tenéis
La tierra se ha de sembrar
Pero, solo quieren comprar

Les parece vale algo
Y yo no veo valga nada
Aunque no tenga precio
La tierra quedará yerma



EMIGRAR II

HE de mirar las escrituras
Ver cuando la compro tu abuelo
Habrán pasado cien años
Desde que emigro de Torrijo
Y bajo a Calamocha

Uno tras otro, primero él, luego yo
Hemos sembrado este corro del Ventorrillo
De esta tierra hemos vivido hasta hoy
La tierra se cansa, yo me agoto
Y en un año, tal vez dos
La tierra quedará yerma
Cada verano, el Tío Blas
Antes de volver a Francia
Sembraba las espinacas



LA CASETA DEL PERAL III

¿TE acuerdas?
Allí en la tarjadera, para guardar el cajero
Tu abuelo planto un peral
Que peras más buenas, y que sombra
Hasta una casilla con cuatro palos hizo
Y un par de sacos, de leche en polvo para los tocinos
Piensos Z, amarillos, blancos y verdes, por si llovía
Para guardar la azada, cuando con ella ya no podía
La azada, la sal y el tabaco
Cuando ya no podía, se sentaba a fumar, y comerse un tomate
A la espera de que yo llegase

Que poco le va el huerto a este tío
Decía de tu tío Jesús, su hijo
A escape me dejo la herencia
No quiso saber nada, no salía del Fidalgo
Café, copa y guiñote, que bien hizo
Había que trabajar

El peral se secó, aún con el agua a los pies
El mismo año que murió tu abuelo
Dejé el tronco, por ver si retoñaba
La naturaleza es sabia, pensé

Las ramas fueron a la gloria
Tu abuela las quemo
Cuando todo se aprovechaba
Nos dieron calor en invierno
Entonces hacia frio, helaba

Luego, cortamos el tronco
Y aun anda por casa
Lo lleve a lo de Soriano
Y sacamos dos tablas
Para hacer una prensa
Y sangrar los jamones
Cuando lo del Carretero termino




LA MIMBRERA Y LOS CESTOS IV

¿TE acuerdas?
Ahí entre la acequia y el reguero
Había una mimbrera
Valía poco, decía Gargallo
Todos años la podaba
Venias y ya no estaban los mimbres
Están capuzaos en la verde alberca
Nos decía en la fresca
Llena con el agua clara del pozo
Para poder navegarlos

Entonces, cuando aún se necesitaban cestos
Había patatas, había uva. Gargallo los tejía

¿Has sentido a Juan José?, esta tarde
Cuando al salir de casa
Juan Jose, es el yerno de Gargallo
Ha tirado para la suya y con las manos, mirando al cielo
Ha gritado, ¡qué pena, que pena todo!
Yo creo, ha llorado
Se ha visto en el Barrio, hace treinta años
Los matatocinos, las noches de fresca, los veranos…

No sé qué paso con la mimbrera
Si la mate o murió, ya no me acuerdo de todo
Pero no se ve ninguna
No me extraña que Gargallo
No quiera volver a casa




LA SOMBRA DE LA NOGUERA V

¿TE acuerdas?
Luego la trápala con la noguera
Mírala, ahí esta
Sera lo único que quede
Cuando ya no estemos ni tú ni yo
Nosotros, como tontos
Nos empeñamos en matarla
Le haríamos, le echaríamos de todo
Y ahí sigue… vive y crece despacio
Como no queriendo hacer estorbo
No nos quiere ofender
La sombra de la noguera es mala
Cuantas tonterías se oyen
Tantas como se dicen

Apenas da sombra a la tierra
Allí me siento cuando me canso
Y levanto la vista más allá de la Fábrica de Mantas

De la vía por donde pasaban los trenes
Caminreal-Calatayud
A la Dehesa del Tío Colín
Antes llena de viñas, daba gozo mirar
Ahora, parece un polígono como aquel de Daroca
Sin vida. Ni aun ribazos quedan
La noguera seguirá aquí, cuando yo ya no este
A no ser que haga la del peral
Ese día la cortas, y te la llevas a casa
Para algo os servirá


LOS CHOPOS ABANDONADOS VI

¿TE acuerdas?
Allá en la otra parte, cara la torre
La mala sombra que tenían aquellos chopos
Les dieron una poda, no se sabía ni de quien eran
Para que no dieran sombra
Y salieron unas ramas como nunca se vio

Y así hubo unos años, que ni arriba ni abajo
Hubo cosecha
Su sombra no dejo crecer nada
Ya los podaran, dijimos
Pero no sabíamos quién lo hizo
Ya nadie vino, después de cortar los de abajo
Esos que paraban el coche al dar la vuelta

Echamos alguna rama abajo, y el sol volvió
Un día, tras una tormenta aparecieron quemaos
Les ha caído un rayo dijimos
Pero todos lo supimos, alguien les pegaría fuego
Ya están muertos, sin necesidad, y cuando caigan
Enrunaran la acequia, levantaran el camino
Criaran setas unos años
Las mejores, vendrán y se las llevaran




EL VADILLO VII

¿TE acuerdas?
Sólo un año, lo dejamos yermo
Para que descansase
Y te acordaras que no fue así
Plantamos panizo, porque decían
Regeneraba la tierra. La oxigenaba
Lo mismo que ahora nos hace falta a nosotros

Y llevamos el hortal al Vadillo
Allí entre el Polvorín de Cantavieja
Y la casilla del pobre Chato el Esquilador
Sembramos medio robo, y el resto panizo

Allí también panizo, para llevar al molino del puente
Mezclar con trigo, y tener harina
Harina y agua, la chura de los tocinos
Las putas de las gallinas, como tu abuela decían
Antes se dejan morir, que comen panizo

Con tu abuelo Jose, y el tío Manolo
Labrada la tierra por la yegua del Mocete
Tableada como una alfombra
Daba gozo verla
Un sábado que hacia muchismo frio
Sembramos a cordel y punzón
Nueve robos de panizo
¡Que hortal más bueno, aquel año!
Con el agua del rio hasta la cintura
Que fresca y que buena en verano




LA TIERRA CANSADA VII 

¿TE acuerdas?
El domingo, el único día que no me subía al camión
Limpiábamos en sacos el fiemo del corral
Y con el Citroën lo íbamos acercando al huerto
Domingo tras domingo, de casa o de la era
La tierra necesitaba bien poco para criar
Era un vergel…

Pasaba un día Perico y lo labraba, sin ser menester decirle nada
O Malaco con el Pasquali, o ahora Feliciano
Luego remolques de fiemo hasta los topes, con algún tractor
Colin, el Gato, hoy ya Ruiz. Que fiemo más bueno
Y hoy, te las ves y te las deseas, para coger algo
¡Esta tierra cansada…!

Hoy sin abonos de todas clases
No se cogería nada, aunque lo embotes de fiemo
Abonos y venenos, todo los días
Con la mochila y el saco a cuestas
En las tiendas, esta todo mejor y mas barato

En aquellos años, cuatro gusanos de la patata
Los que trajeron los americanos, y poco más
Sulfatabas una vez de lo que te sobraba del Riachuelo
De las patatas sembradas para vender, y te olvidabas
Echabas el medio saco de abono, porque no se abandonase
De lo que te había sobrado del trigo de los Molinares, y listo
La tierra era un vergel

Y aquellos años, que todo se ponía royo
La lluvia acida de la central de Andorra, decían
Verdad seria…
La cosecha verde y en flor de cualquier manera
Hoy abonos, y venenos, siempre a cuestas…
La tierra de nuestros padres está cansada
Algo hemos hecho mal




AGUA PERDIDA IX

¿TE acuerdas?
No teníais ni el carné y cogíais el coche
Al Castillejo a poner las tablas para regar
La traviesa en el rio, dejaba pasar un geme de agua
Pero en verano, era menester más
Con Gargallo la pusimos, siempre cavilando

Dejaba el camión de Hernández
Y al huerto a terminar la tarde
Regar y cargar el coche
De vuelta a casa pasadas las diez
Cena y aún fresca
Y a la mañana siguiente
A las cinco camino de Zaragoza
A llevar baldosa al Actur
Dos viajes al día, con el Pegaso Comet

El rato del huerto, en aquellos veranos
Lo mejor de esta vida, el coche hasta arriba
Bisaltos, habas, los ajos para San Cristóbal
Las cebollas, dando el mango
Y ande quedaba pipirgallo para enramarlas
Las patatas tempranas para Santiago
Los primeros tomates en San Roque
Pepinos, calazabas, judías, acelgas, borrajas..
Todo parecía crecer solo
Y caracoles a mansalva las tardes noches, de riego
Lo mejor, del huerto, el riego, al agua perdida
La vida corría




VERANO DEL 2016 X 

HOY te hablare como Perico
Me habrás de perdonar, maño
Si ves alguna mala hierba
Y no me agacho a quitarla
Las unas no las veo
Las otras se me apoderan
Ya no llego a todo
Me sobra tierra, me falta aire

Y ahora te hablare como Gargallo
Malas están las patatas
Cada año peor
Les ocurre como al amo
Pero con las pocas que salgan
Y otras tantas que compremos
Mal ha de ser que no pasemos el año




MURIERON LAS FRESAS XI

NO han quedado fresas
Con el corro que había
Se han muerto casi todas
Volverán a echar, tardaran
Ya no lo veremos
Esas judías que ves
Son las que me diste
Las semillas que tú compras
Yo las siembro
Casi dan pena, tan buenas, y sin fruto
Esas coles lo mismo, veremos si prosperan
Lo único que vale, es el forraje
Las acelgas, y la borraja
Esas lechugas, nacieron espigadas
Los tomates y pimientos, tan buenos
Se jodieron con el último hielo
Lo mismo que las almendras
Dos cosechas en cuarenta años
Las cebollas, valen poco
O las pisas o no dan el mango
Ahora si quieres, tienes cebollas todo el año
Ya no sabes por donde tirar…

Y lo poco que quedo en pie, todo pardina
Aquella pedregada hace un mes
Se nos llevó por delante la única tierra que nos queda
A las calabazas y pepinos, ya no sé qué hacerles
De todo les echo,…
La tierra se cansa, yo me canso
He perdido la mano

Miro otros huertos, y me parecen vergeles
El de Malaco mismo, aún con hierba
Tiene de todo, sin envidiarle a ningún valenciano
Cuando me apetece algo, de allí lo agarro
Hasta flores cría, para subirle a la pobre Carmen




LA VIDA PÉRDIDA XII

¿TE acuerdas?
La vida que había entonces
Ahora hay tardes, que no me cruzo con nadie
No se siente un alma, ni un pájaro, nada
Todo yermo, todo seco, ni aun camino ha quedado
Pasa alguna moto, algún todoterreno
Corriendo, sin faenas, a ninguna parte
Que felicidad debe ser eso
Ya ni los tractores pueden pasar
Pronto será tan solo una senda

Hago el camino, con la bici andando
Algún paseante… pero casi ningún hortelano
Si acaso, pasa Eduardo, como siempre pasó
Antes había días que charrando en el camino
Ni subía a dar vuelta

Venia Gabino, y decía
“Cuando mejor se come en casa es cuando hay invitados”
Subía Jorgete, mi quinto, a charrar
Y aparecían los Tajadas
Cada dos por tres los hermanos limpiaban la acequia
Uno con la azada, otro con la pala, pim, pam… venga zanago
Y ya sentías llegar con prisa a Manole, a Paco, con la moto
Y a Roche a lo de Fermín, a lo de Santafé, tras el ultimo autobús
Y Minino que iba y venía, con su andar pausado
Algún pastor que pasaba, las del Opus caminando
El camino de barro por el riego
El Tío Patillas con las ovejas
Moreno a pedir el agua…
Los Avaros a encaminarla de cara a la noche
Layunta, Manuel el Ronquilla
Había vida

Mira si llevamos esta tarde, rato aquí recordando
A unos días de San Roque
Sin ver pasar un alma
Esto está muerto, allá donde mires, muerto

ELEGIA
A La Serrana. El huerto del Ventorrillo


7 comentarios:

Javier Benito dijo...

Si señor, muy buena elegía y quizás, de aquí a un tiempo, buena profecía.

Javier Benito dijo...

Si señor, muy buena elegía y quizás, de aquí a un tiempo, buena profecía.

Jesus Lechon dijo...

Mil gracias Javier...el tiempo dirá en que acaba la tierra...

Ando ahora recordando la vida en el Barrio, en la Calle de las Escuelas, allá por los años setenta.. y allí entre todos nosotros, en las casas de los maestros, estaban tus abuelos.

Recuerdos

JESUS

Fer dijo...

Los niños, los más jóvenes, el futuro. En el barrio con menos de 10 años ya cultivaba mis cuatro lechugas y el perejil, tenia mi pequeña azada, conocía el arte de cultivar, de regar las tardes de verano, cuando el sol se escondía detrás de la cooperativa. El apego a la tierra, la tierra del apego... no se sabe qué fue primero. Pero sí se que hoy los niños, como siempre, deberían jugar entre pinos y chopos y aprender a cultivar. Cultivar el amor por la tierra desde pequeños. Dejar el móvil. Promover huertos sociales, donde abuelos y niños intercambien conocimientos, esperanza, vivencias... como fue siempre

Jesus Lechon dijo...

Ya no es tanto el dejar la tierra yerma, si no tal vez, la imposibilidad de cultivar algo hoy como siempre se hizo, dejando el tiempo pasar y mirando al cielo, todo se ha vuelto tan complicado...el fiemo parece no servir de nada, "necesitas", abono para la raíz, otro para la floración, otra para que engorde el fruto... y a la par, otros tantos venenos... y luego el tiempo que parece andar loco, ya no sabes que hacer a cada momento... te sumas en la impotencia de estar frente a la tierra a lo sembrado, no mirando al cielo, si no a lo que no ves... En la terraza los geraneos han seguido el mismo camino que la hortaliza, compras cada primavera una docena, los plantas, eres la envidia del vecindario, 124 balcones y solo dos con flores, eso lo dice todo o casi todo, y a los cuatro días están llenos de orugas... veneno y mas veneno y en octubre todos muertos, es tirar el dinero, echarles veneno, mejor comprar otros.. En la tienda todo esta mas barato y con mejor presencia... en fin..la generación del ocio, no perderá el tiempo en la tierra preguntándose como en unas horas de un dia para otro, un pepino ha crecido tanto, o como es posible que nada mas regar, las matas de acelgas, agostadas por el calor, se levante como si fueran andar...

"Pero miras que eres tonto, me dicen cada año, al ver los geraneos, que manera mas tonta de tirar el dinero, y con eso que vas hacer, me dicen al ver subir las bolsas de verdura, en el Mercadona esta todo para llegar y comer, ni aun lavar hace falta.."

Recuerdos, y daremos una vuelta por el instituto para ver como evoluciona la empresa en la que se han embarcado "el Tio Chabier y su recua"

Daniel Gual dijo...

La tierra ya no es ni para el que la trabaja,porque nadie quiere trabajarla.Mucho sacrificio y poco negocio.
Me acuerdo de Cicerón "La agricultura es la profesión propia del sabio,la más adecuada para el ignorante, y la profesión más digna para todo hombre libre"Habría que recordarse-lo a algunos.
Bueno como siempre una delicia leerte.
Daniel Gual.

Pascual Royo dijo...

Jesús, cada día me sorprendes mas. Mejor dicho me dejas acojon........... .
Estoy pensando (solo pensando) en dejarte mis documentos de P.P.A.S. porque tu sabrás darles vida y yo nunca lo haré.........
Salud.