Recuerdos de Calamocha

Recuerdos de Calamocha

miércoles, 14 de octubre de 2009

Cabecicas de Cordero Asadas....

Hay dias en que Dios es calamochino, son pocos dias al cabo de los años en que lo es, pero los hay... sólo hay que saber esperar.
Recuerdo de niño volver de la esculea a casa a la hora de comer, abrir la puerta y sentir el olor de las cabezas asadas, de la carneceira de la Lucia, en aquella olla redonda con un agujero dentro que tambien servia para los bizcochos.
Era un dia grande...
Luego crecimos, nos fuimos, cambiaron los gustos de unos y de otros, volvimos de vez en cuando al pueblo, pediamos cabezas asadas, pero al parecer ya nadie las comia, obviamente se dejaron de vender, ... cosas de haber progresado tanto en tan poco tiempo,... debia ser una comida de pobres.
Tambien añoro la carne de oveja, pero eso ya es otra historia.
Bendita crisis, cuando despues de tantos años y buscando darme un manjar de riñones, higado, libianos y cosas asi, que ya tocaba, ahora que, en esos aparadores de las grandes y entrañables superficies, tienes que hacer cola... de pronto vi una cabeza de cordero, no me lo podia creer, nadie me quito semejante manjar, porque dudo mucho que sepan como cocinarla...
Las cabezas tenian su precio, poco mas de 2 euros la unidad...
Ahi va la receta:
Lo dicho, aquel dia Dios era un calamochino más, la cabeza era, al menos la etiqueta de Mercazaragoza, de haber sido de La Tomasa, habria sido tremendo... y si además ya se puede encontrar Ambar en el Mercadona, en fin...



Limpiamos las cabezas, las abrimos...


Las partimos.



Resultado .




La bandeja del horno con patatas y ajos del Ventorrillo de la Serrana y perejil del corral.



Encima las cabezas.



Una chorreada de agua.



Otra de aceite de oliva de La Portellada y alrededores.


Encima ponemos perejil y ajos una vez más.



Y al horno unos 45 minutos a 200 grados, dandole a mitad la vuelta a las cabezas y cuidando de que los sesos no se nos quemen.


Listo para comer .



Cuando seas padre comeras huevos.


Menu de zagal.


Y lo que quedo, ni los huesos para los perros dejamos...
Se acabo el comer Paella los domingos, a parti de ahora patatas asadas con cabezas de cordero.
No hay color.
Que aproveche.
(Foro de Cocina, por ahi a la izquierda, a ver si lo actualizo).

1 comentario:

Pedro López dijo...

Valla hay que reconocer que os gusta la cocina.Las cabezas seguramente estarian riquisimas , lastima que yo tenga problemas para quitarme de la mente que son cabezas, lo mismo me pasa con criadillas,riñones ,callos,higados y demas organos.En fin es cuestion de sugestionabilidad.Pero ello no quita que al paladar que lo disfruta le inporte.En fin muy buena la fotografia y el post