Mis
culpas, señor, son
Las
que os han crucificado
Reconocido
y postrado
Os
pido mi Dios, perdón
Si
por mí una vez sufristeis
El
ser vendido ¡Ahí de mí!
Mil veces os vendí
Después
que vendido fuisteis
Como
si fuerais ladrón
Por
mí os han apresado
Por
remediar la dolencia
De
mi ambicioso recelo
Os
llevaron como reo
Entre
jueces sin clemencia
Contra
vos la acusación
Con
apretados garrotes
A
una columna amarrado
El
odio obstinado
Os
dio cinco mil azotes
Con
72 espinas.
Taladrada
la cabeza.
Tormento
cruel
Fue la sed que tuvisteis
Y
el dolor que padecisteis
Quedó
el cuerpo desangrado
Cual
diamante misterioso
Que
descubre lo precioso
Cuando
con sangre es lavado
Precio
de mi redención.
Fue
tu sangre
Danos
a los pecadores
La
sangre que brota
Para
lavar nuestros errores
Y
con viva contrición.
Jesús
Amado
Arrepentido y postrado
Os
pido mi Dios, perdón.
FRAY IGNACIO GARCIA, Guardian de San Roque. Epitome
Editado
No hay comentarios:
Publicar un comentario