Recuerdos de Calamocha

Recuerdos de Calamocha

sábado, 1 de abril de 2017

A veces, la vida parece más larga que la eternidad.

Entre pregones

He pasado las ultimas semanas entre pregones, fotos, escritos y recuerdos de la Semana Santa en casa, hasta he abierto una pagina en el facebook, y decididamente Semana Santa no es San Roque. 

Hoy aquí en Castellón hace un día magnifico, pero Pascual el Gato, en parte artífice de todo esto que ahora me sucede, pues el me animo a escribir y escribir, hace un momento, me ha pasado una foto de la Plaza de la Iglesia, ¿para que me habré puesto wasap?, “rezando” para que dentro de una semana, cuando suba las gradas por mi propio pie, haga el mismo día que ahora hace aquí, cuando son las ocho de la tarde, y estoy escribiendo con la ventana abierta y los canarios cantan rodeados de geraneos en flor. 

Hace unos días termine el pregón, bueno en realidad, lo leo una y otra vez y trato de memorizarlo, y mentalizarme de no decir nada que no este escrito. A media tarde Jesús Blasco “no me pierdo ni una” me ha enviado unas fotos del pregón comarcal, aparentemente lucia el sol.



Aquí los entresijos del pregón, cuando andaba buscando de que hablar, que contar…

Los primeros pregones a cargo de viejos calamochinos, nos hablan de los años oscuros, sin baile, sin luz y obligados a procesionar… un panorama tal vez negro, que sin embargo se convertirá en bandera calamochina….

Por encima de todo, ellos y otros recordaran el silencio, el estruendoso silencio de una Calamocha a oscuras y unas procesiones a matacacaballo a causa del frio o de las ganas de acabar. En esto último tampoco hemos evolucionado mucho. Igual resulta que somos tan cristianos devotos como aquellos aparentemente obligados a serlo. Cuanto antes acabemos, mejor.

Luego llegan unos pregones magníficos, a cargo de invitados, a cargo de periodistas, (tristes por la reciente muerte de Paloma Gomez Borrero, pregonera calamochina hace unos años) y en ellos a falta del conocimiento directo se impone el tópico de una tierra fría, del silencio. Todos reconocen haber leído los pregones anteriores y por encima de todo, nos hablan de la Semana Santa en si y su significado, la vida misma, pasión, muerte y resurrección, la esperanza tras el dolor… Y de cómo hay más cofrades que publico, porque, al fin y al cabo, todos “nos disfrazamos”. Austeridad.

Los pregones más recientes de la gente del pueblo, recuerdan los años setenta y ochenta el boom y estancamiento, como llegaron a la cofradía, si reclutados o por herencia, han leído otros pregones y tratan de unir silencio con tambores y matracas, el cambio de los tiempos, el turismo, los viajes de fin de semana… ante un futuro que a pesar de todo dan, o damos, como garantizado.

¿Y a mí que me queda?, o qué esperan de mí, ¿de quién habrá sido la idea original de hacerme pregonero ?, De hacer pregonero a prácticamente  un desconocido, como yo, que hago, hablo de lo que fue, de lo que es, de lo que me gustaría que fuera… 

En realidad, la respuesta es sencilla.

De lo que fue ya está casi todo dicho, de lo que es… cada año cambia tanto, que vete a saber, y de lo que me gustaría que fuera, no sé si es el momento, vamos, no lo es.

¿Tratar de divertir?, supongo me habrán elegido por tanto como llevo escrito estos años, pero hombre, va a resultar complicado, esto no es San Roque, abril no es una noche de julio con pregón y verbena, música y video… Con la iglesia hemos topado.

Hablar de mi, de la familia, va a resultar lo más sencillo, yo diría que no me queda otra. De hecho no se hacer otra cosa y es lo que mejor se me da. En fin.

Comenzare donde lo dejo José Luis Campos, para San Roque, al fin y al cabo, soy su sucesor, en el "tiempo", con un pregón tradicional, que luego grabare e imprimiré, en prosa poética, para que llegue a todo el mundo, llamando al inicio de la Semana Santa a todos los calamochinos. Un Dicho sanroquero, aunque no toque. Si lo dejo para el final, como hizo el, ya no me quedara aire. 

En cualquier caso, necesitare una silla a mi lado y me gustaría poder sacar la imagen del Nazareno, a pie, a las gradas, junto a mi.

Luego llegara el pregón tal cual, prosa leída, como un canto a la vida, con sus momentos de pasión, de calvario de vía crucis y final resurrección, como un canto a la esperanza, voy a contar mi vida de estos últimos años … 

Veremos si lo consigo.

PD El titulo de todo esto, nada original, corresponde a La Vida Lenta, de Josep Pla





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