Recuerdos de Calamocha

Recuerdos de Calamocha

lunes, 23 de mayo de 2011

A remolque


Aquello debió ser nuestro primer soplo de libertad, la tarde en la que por fin nos hicimos mayores y salimos del Barrio “solos”, pero no a jugar, sino a trabajar y ganarnos la merienda, fue un sábado otoñal al mediodía en el cual, nos olvidamos de Mazinguer Z de la tele, de Aplauso, de Pachis, de Tequila, de …, ¿Quién quería ver la tele, pudiendo ir a caballo?.

Perico engancho los machos al remolque, y nos subió a la caja, llena de cestos y alguna manta por si el frio o la lluvia aparecían, que siempre los mayores han dicho que “no hay que fiarse nunca”, mi hermano, Pedro,  José Luis y yo, mientras Gargallo junto a Perico se sentaba delante. 

Y Perico dijo: “Arre, arre”…  nos pusimos en marcha y dejamos el Barrio camino de Los Molinares a replegar manzanas, entonces se criaban solas, y parecían no entender de hielos, “Venga muchichos asentaros y quietos paraos, que nos vamos, arre, arre”.

Lo teníamos todo.

Pasábamos miedo.

"Sentaos y bien agarraos a donde podáis…. "

Y el remolque parecía que se desbocaba y saldría volando en el próximo bache, al bajar la costera del camino de Las Fabricas y pasar el estrecho puente de la Fuente los Chichorros, puente que daba paso ya al amplio camino de la Fabrica de Mantas… Creias morirte de miedo. Parecía imposible no caerse al rio, parecía imposible que los machos pudiesen llevar el remolque por un puente tan pequeño sin salirse, para caer al rio y morir, no ahogados, si del susto, el zanago y la mierda.

El tiempo a caballo lo mismo que la distancia, transcurría lentamente, parecía no tener fin, y las conversaciones se sucedían.


Aprendíamos cosas.

Gargallo: Ve arrimándote Perico, ve arrimándote al ribazo del meapilas ese, que mira como tiene los manzanos el tío el copón, que deja todos años que se pudran antes de consentir que las cojan, que el es demasiao señorito para comérselas. 

Perico: Pasa allá.

Gargallo: Arrímate ahora que estará en el Casino cascándose el café, arrímate y le jodemos las manzanas, pásame la vara para sacudir las ramas, el año pasao, ya se las mangue también, me vine una mañana de domingo, mientras comulgaba y me lleve un saco. 

Perico: Pasa allá, so… Si lo viera el destripaterrones de su padre, a lo que ha llegado este.

Gargallo: Venga zagales, ahora que no nos ve nadie, voy a sacudir las ramas, y vosotros a coger todo que caiga… las manzanas del camino son del caminante.
  
Perico: Lo que hay en España, es de los españoles. 

Gargallo: Venga rápido, no venga el guardia cojo y cuidao los cogotes.

Perico: Joder Gargallo, si nos viera el entriparrao este. Mecagüen el turron.

Gargallo: Bueno se pondría, nada cosas de críos le diriamos,… le faltaría tiempo para ir a la Guardia Civil

Perico: Mejor que limpiar los caños, … mira como tiene todo. Que se las reclame al Camello.

Gargallo:  Venga muchachos, ya vale,… adentro todos, que nos vamos. Si dicen algo, acordaros, estaban en el suelo.

Perico: A la cascala pues maños, gúesque, arre…


Nos daban consejos: Ver, oír y callar

Perico: Paice que barruntan algo las caballerías

Gargallo: Están inquietas, están inquietas… coño, no ves el rebaño que viene por allá

Perico: Joder que parva.

Gargallo:  Grande el rebaño, pero malo de cojones también, que ya no tenemos dientes para la carne de oveja,… no hay ninguna cordera, ni aun borregas, todo ovejas viejas. Malo.

Perico: Hasta el mardano han perdido estas,niño.

Gargallo:  Redios, un buen barraco les haría falta, pero si no lo querrán,… muchichos, vosotros, ver, oír y callar,… que nosotros, mal de nadie jamás hablamos, solo hablamos de lo que vemos. 

Perico: No habléis nunca mal de la gente, no faltéis a nadie nunca, hacer como nosotros, solo de lo que veis, de la verdad es de lo que hay que hablar, y sin mala fe alguna.

Gargallo:  Ah, pues esa pardala, lleva buen braguero.

Perico: ¿Cuala pues maño?

Gargallo: Coño, aquella pues, aquella pispotera que va con albarcas de tacón y nos mira por encima del hombro, redios que calzao para el campo me lleva la muchicha, si la hubiera pescao yo de pequeño, no me hubiera quedao así de arguellao, o tu de joven. Mecagüen el copón bendito. Como nos habríamos agarro, ni con agua caliente nos habrían apartao.

Perico: Ah redios… las zancarronas.

Gargallo: Arre, arre, trae saca la zurriaga Perico, … damela, que le voy a cascar a los machos para que se alparten tuestas, ya veras como corren que se las pelan. 

Perico: Estate quieto botarate, no me seas maula, a ellas era menester darles, desustanciadas, que no saludan ni te miran… Toma, baja y dales.

Gargallo: Venga, tirar pa la fuente el Bosque a comer y luego a comulgar, confesaros, confesaros… que no son horas de andar por los ribazos… busconas, la madre que las pario. 

Perico: Que tranquilos estarán los maridos en casa

Gargallo: ¿Los maridos?, están son solteras y enteras

Perico: Adiós, adiós, buenas tardes…

Gargallo: Ni caso, mecagúen san dios, al infierno habías de ir, Santo Cristo l´arrabal, tanto ir a misa para luego no tener ni toste ni moste.

Perico: Déjalas estar

Gargallo: Coño ya están dejadas

Perico: Arre, arre…

Lecciones de  buena educación.

El de la moto marca Lambreta: Iehhh, que dia mas bueno eh..

Gargallo: Ehhhh, que te vas a matar desustanciao, anda , anda a pillarlas, jodelas

Perico: Veis zagales, este es de los que saludan, como debe ser… siempre con prisa el tio el copón que va. Es un haragán pero por lo menos, tiene educación. 

Gargallo: Menudo botarate, todo manga por hombro que lo tiene, manos de árbol. Más perro que la chaqueta un guardia. Cuando íbamos a segar, siempre se quedaga atrás, pero para cascarle a la bota siempre era el primero, que poco le cundía, la virgen, y como le daba al morapio, menudas melopeas se agarraba.

Perico: Si, pues como su padre y su abuelo

Gargallo: Jodelo, el primero en sacar las patatas, y un duro más caras que las vendió, el cangilon este otro canuz como su padre y su agüelo que dices tu, pero jodelo, jodelo, buenos billetes lleva siempre.

Perico: Y hasta los topes de hierba que las tenia, que no sé ni cómo se criaron se podían haber atao los machos a los mocos de pavo, que no habrían tenido cojones los animales a soltase.

Gargallo:  Si pero mira…. Y ahora a echar el café al Chato que se ira, alguna marcha llevara, se habrá dejao el mechero, este si no fuera por las perras de la mujer, ya se habría muerto de asco.

Perico: Se habra dejao el tabaco, con la de cañigarra que se habra fumao antaño

El de la Lambreta otra vez: Iehh

Perico: Ehhh, carnuz

Gargallo: Coño, si ya vuelve… como si lo viera, a dar el agua ha ido, a regar las espinacas, y las coles, que no se habra enterao que ayer llovio…

Perico: Le pillaría en el bar al hombre.

Gargallo: En misa seguro que no, ni aun los machos se las comerían esas espinacas, molerlo a palos seria poco. 

Perico: Arre, arre.


Cosas de hombres.

Perico: Coño, ya viene el Auge pa allá, con el auto, aún va a llegar antes que nosotros al tajo

El Auge: Iehh

Gargallo: Ehhh iquio…. Ya vamos que ya llegamos.

Perico: Tranquilo, que vaya replegando las manzanetas, que suyas son, nosotros llegar y cargar y luego a repartir, y si nos da tiempo bajaremos a lo de Malaco, que también tendrá, y algo caera.

Gargallo: Con tal de estar en casa a la hora de cenar, y si no cenar cuando lleguemos…

Perico: Y luego al catre.

Gargallo: No, a la cama no, que hoy sale la gitana en la tele otra vez

Perico: Coñe, pues si  salió ayer en el Corral de la Pacheca.

Gargallo: Pues hoy otra vez, … joder, pues no dice la tía, que el Pescadilla mueve la cola todos los días
Perico: Ya la sentí, ya…

Gargallo: Coño, un casquete cada día

Perico: Vosotros a lo vuestro, eh ,… ver, oír y callar

Gargallo: Pues no te has perdido tu pocos

Perico: Casi tantos como tú, la verdad

Gargallo: Ni aun contando los culos de cesto que echo, la alcanzamos. Qué barbaridad.

Perico: Arre, arre…





El trabajo es salud

"Venga todos abajo, a coger manzanas se ha dicho, a esta vida se viene a trabajar, atender, las grandes a un lado, las pequeñas a otro, las de reineta aquí, las de verdoncella, allí, y las que veias que se vayan a pudrir aquí a este otro lao, … y las gusanadas, aquí para los tocinos y si veis algún patato, también al cesto, pa que salgan mas buenos los jamones…. Y el agua meterla al caño de la fuente para que este fresca,… venga que se nos va hacer de noche que hay muchismas,… y luego abajo están las peras, venga, vosotros dos tirar pa bajo y a replegar las peras, no os estorbeis, venga, que vamos a llenar el remolque,…  pues no están poco buenas,… y luego al granero y a comer manzanas asadas todo el invierno, que cosa mas buena, … ya puede nevar si quiere, ya puede cascar buenos hielos, que las manzanas ya no se joderan… ale, ale..."

La tropa come Trapa.

Gargallo:  Venga zagales, vosotros a cascale a las madalenas y al chocolate y nosotros a cargar y enganchar… y luego que queréis hacer, subir al remolque o ir en el auto.

Perico: Coño, que les preguntas tu también, que me quede ciego ahora mismo si no se lo que te van a decir … 

Gargallo: Ellos verán, pero si se van en el auto, aun llegamos a ver a las macizas de Los Angeles de Charly.

Perico: Coñe, si que tienes prisa tu pues

Gargallo:  Como zorra que cría siete, ninguna faena tengo más que aviar el tocino, yo con tu me ire.

Perico: Se subirán al remolque tontaina, donde mejor, en esta vida lo mejor es que te lleven, lo mejor es ir a remolque, como señoritos, lo jodido es tirar, que te llevas mas zurriagazos que el copón. La de dios es cristo.

Gargallo: El problema es a que carro te subes, que no todos son iguales. 

Perico: Mismamente eso, mecagüen el turron. Arre Bayo, arre Romo, cabrón cuando lleguemos a casa te voy a dar una paliza que te voy a joder. Arre, arre...

viernes, 13 de mayo de 2011

El Tocino cojo.

Antaño, en realidad no hace tanto, en una casa si y en otra también, había cuando menos un tocino cojo, y a dios gracias, que diría aquel.


En las noches de verano, en la fresca, en cualquier conversación que viniese a cuento… era fácil escuchar allá en el Barrio: “En esa casa, los tocinos eran cojos”, de modo que el dueño de la misma, protagonista de la conversación, para bien o para mal, quedaba sentenciado, era, o había sido pobre, cuasi “de solemnidad”, uno más, uno de tantos, años atrás. 


“Jódelo ahora, concluiría Gargallo el asunto, que tiene hasta cosechadora, mejor no hablar, que nosotros vamos en bici y si pinchamos, andando”. En suma, en todas casas cuecen habas.


Y ojo apuntaba y matizaba también Gargallo, porque aún podía ser peor, y es que había que tener categoría, pues existía a quien ni le daban un tocino, por miedo a que se lo comiesen,… “a nosotros mismo sin ir más lejos, de siempre los más pobres, que se ha muerto el animal, la patera, que ha cogido la solitaria, que no engorda… echa a buscarlo, nos lo hubiéramos comido para la Virgen por muy mal tiempo que hiciese para el tocino, que el hambre, no entiende de fechas”. Aseguraban unos y otros. 


Cuando el que podía destetaba los tocinos ya con el buen tiempo, los ofrecía y siempre uno u otro se iba quedando con los animales, se los quitaban de las manos, los engordaban, y luego en el invierno, cuando los mataban, uno de los jamones había que dárselo a quien le había dado el tocino, y así todos contentos, en todas casas había algún tocino cojo, porque donde comen dos comen tres, ninguna deshonra fue y si criabas un tocino que no era tuyo, luego al dueño un jamón y para ti el resto. Aquí paz y después gloria, pues lo peor de la cría, siempre fue el aviar a los animales y el sacarles la corte, un día si  otro también. A la hora de comer, la vergüenza aparte.


En fin, que si un tocino pequeño, costaba trescientas o cuatrocientas pesetas, lo que fuese, y un jamón, en aquel tiempo cien duros, si no tenias para comprar ni un tocino, menos aun para comprar un jamón, así que no te quedaba más remedio, si querías comer jamón y morcilla, que agarrar un tocino del señorito, por mas que fuese un botarate entriparrao, un farute de tres al cuarto y criarlo, y así todos contentos… todos comían.


 

Entonces, tal vez la cosa estaba mal, pero para lo de ahora, no  quedan palabras. La cosa esta mal y peor que se va a poner, a decir de los optimistas.


Hace unos años, cuando empezaba la cosa de la tontería, “Hombre de Calamocha, tráeme un jamón”… traías un jamón, sin pata, sin etiqueta, cualquier cosas les servía. Todo eran elogios.


Luego conforme la tontería se hacía patente, iba cambiando la situación, “tráeme un jamón, de los buenos, de los que llevan pata”… Pero criatura, alma cándida, no eran buenos hasta ahora,, ignorante sin más, les decías, para que quieres un jamón con pezuña, si siempre se les corto, porque solo sirve para criar gusanos.

En el apogeo de la tontería, llego la cultura del pelotazo y el cueste lo que cueste, “tráeme un jamón pero ojo a lo que traes, que sea de Denominación de Origen, de esos que llevan la estrella en la carne, no en la etiqueta, que te estás pasando, que solo buscas tu comisión….”. Pero hombre, intentabas defender lo imposible, si no se ha hecho la miel para los morros del,… si hace cuatro días te comías cualquier cosa, y además yo ya me comí todo el jamón de zagal.


Ya instalados en la tontería, conocedores todos de lo que un jamon de D.O. es,…un paso más.

No hay tregua, que ya todo el mundo tiene un ordenador, y sabe buscar en el googel… y no basta decirles la mitad de lo que lees en internet es mentira y la otra mitad, tiene escaso fundamento en la realidad. No hay que irse muy lejos, baste el blog. Que entonces te dicen hasta en el Mercadona, lo saben, “jamón de hembra”, algo tendrá el agua cuando la bendicen, con la iglesia hemos topado. Es el fin. Ahora quieren jamón de hembra, D.O.


“Sabes, me comentan, dice internet que no solo el de hembra es mejor, sino que si además das con la pierna sobre la que duerme el animal, … es algo exquisito…El próximo que traigas, que sea de hembra, de la pata sobre la que dormía… “. La hembra coja.


“Y ahora te voy a explicar cómo ha de ser el jamonero, como se ha de cortar,… todo vamos, para que el jamón este aun mas bueno, de categoría”


Que la necesidad parece no tener límites y es lo triste de la misma, y la tontería, ni límites ni vergüenza, penoso. Que hoy a la hora de comer jamón, lo que menos cuenta es el hambre. Y las cosas, con gana, están mejor.